Nuestro viaje a Malasia fue fruto de la casualidad. El plan inicial era recorrernos la isla de Sumatra, en Indonesia, pero un problema con un pasaporte en el control de inmigración de Kuala Lumpur, hizo que nos quedáramos en Malasia. Así pues, se puede decir que recorrimos este país del Sudeste Asiático, desconociendo completamente el país al que llegábamos. Fruto de ese desconocimiento y de ir dejándonos llevar, la impresión de Malasia no pudo más que superar las expectativas, ya que no había expectativas.

 

Malasia es, quizás, el país “menos asiático” del Sudeste Asiático. Dejad que nos expliquemos. Cuando se piensa en el Sudeste Asiático, a pesar de haber visitado únicamente Myanmar, se vienen a la cabeza escenas donde prima el caos, mucho tráfico, ruido de vehículos, gente por todas partes… Puede que sea una imagen errónea, pero es inevitable tener ciertas ideas preconcebidas de los destinos que se quieren visitar. Obviamente Malasia es un país asiático. Pero aquí no vimos mucho de esto.

Georgetown

Vimos orden y tranquilidad. En Malasia la mayoría de los vehículos que usa la gente son coches, ni rastro de tuc-tucs, ni de motocicletas. Además, las carreteras son bastantes decentes. Si vas a moverte por Malasia en autobús, te pasará como a nosotras: alucinarás con su fantástica red de autobuses, su puntualidad y comodidad. El tráfico en las ciudades es tranquilo, a excepción de Kuala Lumpur; los vehículos respetan las normas de circulación y no sentirás que te pueden atropellar en cualquier momento.

Pero si algo llama la atención de Malasia es que es un país multiétnico y esta multiculturalidad es quizás el elemento más distintivo del país. Viajar a Malasia es como viajar a varios países diferentes a la vez. Todos son malayos y se sienten orgullosos de ello, pero todos conocen sus orígenes. Encontrarás población de origen chino, indio, sin olvidarnos que es un país con mayoría musulmana.

georgetown-malasia Batu-caves-Malasia

Deidad hindú

Pasear por una ciudad malaya es encontrarte con barrios chinos, con su comida china, sus templos y sus letreros en chino. Pero en la calle siguiente, te puedes encontrar en India, una India sin vacas, más relajada y limpia, donde podrás probar el mejor “chicken tandoori”, verás tiendas con coloridos saris y podrás comprar ofrendas florales para un cercano templo hindú. Y, como la mayoría de la población es musulmana, siempre encontrarás alguna mezquita que visitar y escucharás alguna llamada a la oración.

La variedad gastronómica que hay, debido a esta mezcla de culturas, hacen que en tu paso por Malasia estés casi obligado a engordar unos kilos. Satay, Nasi Lemak, Laksa, Roti Canai, Char Kway Teow, Popiah, Fried Oyster, Mee Goreng, Wan tan Mee, Claypots, Dim sum, Chicken Tandoori… Cada Food Court que hemos visitado nos ha conquistado y parar a comer era un de los momentos preferidos del día.

Fried Oyster

Malasia nos ha parecido un país bastante cómodo de recorrer y te brinda la oportunidad de acercarte a varias culturas a la vez. Tenemos la sensación de que es un país desconocido dentro del Sudeste Asiático, pero que tiene un potencial cultural y paisajístico enorme, por lo que no os decepcionará si lo incluís en la lista de vuestros próximos viajes.

 

 

¿Pensando en tu próximo viaje?

Si reservas a través de estos enlaces, nosotras ganaremos una comisión con la que manter este blog o tú recibes algún descuento.

  • Encuentra los mejores hoteles con Booking aquí
  • Consigue 35€ para tu primera reserva con AirBnB aquí
  • Consigue 10€ al empezar una reclamación con Reclamador aquí