Cracovia es una de las ciudades más bonitas de Polonia y nos atrevemos a decir que una de las razones principales para visitar Polonia. Nosotras visitamos la ciudad hace mucho tiempo cuando hicimos el interrail y hemos vuelto recientemente para comprobar que verdaderamente es una ciudad que merece la pena.

Además alrededor de Cracovia hay varias excursiones imprescindibles que harán que tu visita se pueda alargar varios días y hagan de Cracovia un destino perfecto. Así que, prepárate porque en este post te contamos qué ver en Cracovia y alrededores.

 

QUÉ HACER EN CRACOVIA

En este mapa de Polonia, en el desplegable de Cracovia, encontrarás marcados todos los lugares que te recomendamos en este post.

Recorrer la Plaza del Mercado 

La Plaza del Mercado o Rynek Główn es la plaza medieval más grande de Europa y está situada en el centro del casco histórico de la ciudad. Son varios los monumentos que destacan en la plaza.

En el centro de la misma se encuentra la Lonja de los Paños, un edificio diseñado en el siglo XIV como centro de comercio de tejidos. En 1555 fue destruida por el fuego y reconstruida en estilo renacentista. Actualmente en la planta baja se sigue utilizando para el comercio con varios puestos de souvenirs y en la planta de arriba se encuentra la Galería del Museo Nacional.

Otro de los edificios más relevantes de la plaza es la Basílica de Santa María, una iglesia gótica de ladrillo construida en el siglo XIV sobre las ruinas de una iglesia anterior destruida por las incursiones tártaras en 1241. Destacan sus dos torres que, curiosamente, son de altura desigual. Desde la torre más alta, todos los días cada hora un trompetista toca el hejnał mariacki, una melodía conocida por los polacos en recuerdo a un vigilante asesinado en esa misma torre durante un asedio a la ciudad mientras hacía sonar su trompeta. Por eso a día de hoy la canción se acaba abruptamente. No dejes de subir a la torre, desde donde se tienen unas buenas vistas de la ciudad.

El horario es de lunes a sábado de 11.30 a 18.00 y los domingos desde las 14.00 a las 18.00. Cuesta 15 złoty, unos 4 euros.

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La Plaza del Mercado

Callejea por su centro histórico

Lo mejor que puedes hacer para conocer bien el centro histórico de Cracovia es perderte por sus calles pintorescas y descubrir todos sus rincones. Pero hay varios puntos que no debes dejar de visitar.

La Barbacana es la puerta histórica que conduce al centro de Cracovia. Es una estructura defensiva que formaba parte de una red de fortificaciones y estructuras defensivas que antiguamente rodeaba la ciudad. Actualmente el interior alberga diversas exposiciones.

La plaza Rynek Maly es una una plaza pintoresca situada a espaldas de la Basílica de Santa María. La función original de esta plaza era albergar los puestos de carnicería, para así mantener la carne, la sangre y los enjambres de moscas lejos de la gente rica que habitaba las casas de la plaza principal.

El Collegium Maius es el edificio más antiguo de la Universidad Jagellónica de Cracovia, donde estudió Nicolas Copérnico.

Desde la plaza principal dirigiendote hacia el castillo de Wawel, puedes recorrerte la calle Grodzka, una de las arterias principales del casco antiguo. A lo largo de esta calle te vas a encontrar la iglesia de San Andrés y la iglesia de San Pedro y San Pablo. También te recomendamos que te acerques a ver la Basílica de San Francisco de Asís, muy cerca de esta calle. No dejes de visitar su interior, ya que su decoración y pintura interior son muy bonitas.

Visita la colina de Wawel

En la colina de Wawel se encuentran el conjunto de edificios más importantes de Polonia: el castillo de Wawel y la Catedral. Este conjunto de edificios donde predomina la arquitectura románica, renacentista y gótica, data de alrededor del siglo XIV y es la joya de la corona de Cracovia.

El castillo de Wawel fue construido por Casimiro III el Grande y consta de varias estructuras situadas alrededor de un patio central. El castillo de Wawel constituyen el lugar histórico y cultural más importante de Polonia. Durante siglos que la residencia de los reyes de Polonia y símbolo del estado polaco. En la actualidad es uno de los mejores museos de arte del país.

Abre de martes a viernes de 09.30 a 17.00 y sábados y domingos de 10.00 a 17.00 (en invierno cierra a las 16.00). La entrada cuesta 18 złoty.

La catedral de Wawel, cuyo nombre completo es catedral Basílica de San Estanislao y San Wenceslao, es el santuario nacional de Polonia y era el lugar de coronación tradicional de los monarcas polacos. Esta iglesia gótica fue construida entre 1320 y 1364 y posteriormente se le añadieron 18 capillas funerarias laterales de estilo renacentista, entre las que destaca la de Segismundo I, considerada la obra cumbre del arte renacentista en Polonia.

La entrada a la iglesia es gratuita, pero para visitar la cripta y la capilla de Segismundo I y el Museo de la Catedral hay que pagar 12 złoty. Abre de lunes a sábado de 09.00 a 17.00 y el domingo de 12.30 a 17.00 (en invierno cierra a las 16.00).

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La catedral de Wawel

Callejear por el barrio judío

El barrio judío de Cracovia, también llamado Kazimierz, es uno de los más barrios con más encanto de la ciudad. Fue fundado como una ciudad aparte en el siglo XIV por el rey Casimiro III, pero con el paso del tiempo terminó por integrarse en Cracovia. En Kazimierz vivió la comunidad hebrea hasta que durante la Segunda Guerra Mundial sus habitantes fueron trasladados al gueto de Cracovia.

Hay dos sinagogas que no te puedes perder en este barrio: la Vieja Sinagoga y la Sinagoga Remuh. La Vieja Sinagoga es la más antigua de Polonia y actualmente es un museo dedicado a la cultura hebrea. La Sinagoga Remuh es la única sinagoga que todavía continúa en activo. Además, no te puedes perder el cementerio judío de esta sinagoga, adyacente a esta sinagoga.

En este barrio es también donde encontrarás más vida y un sinfín de bares, restaurantes y cafeterías. Así que te recomendamos que te pierdas por sus calles, descubras su street art. No te puedes perder el grafiti de Piotr Janowczyk con cinco retratos de personajes históricos polacos o la colorida pared de la esquina de la calle Nowa con la calle Józefa.

Si puedes, te recomendamos que te alojes en este barrio, ya que a nosotras fue el barrio que más nos gustó de la ciudad y el que más vida tiene.

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Calles del barrio judío

Pasea por Podgorze, el antiguo gueto de Cracovia

Desde el barrio judío, y cruzando el Vístula a traves del curioso puente del Padre Bernatek, llegaras al barrio de Podgorze, lo que era el antiguo gueto de Cracovia. Este gueto fue creado por el régimen nazi de 3 de marzo de 1941, para así que los judios no estuvieran por el centro de la ciudad. Los judíos vivieron confinados en minúsculos habitáculos compartidos por varias familias antes de ser deportados a los campos de concentración cercanos a la ciudad.

En la calle Piwna podréis ver el grafiti “Ding Dong Dumb” del artista italiano Blu. Se pintó en 2011 y es un mural controvertido ya que Blu hace una crítica de la relación que existe entre la cultura polaca y la iglesia católica.

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El grafiti “Ding Dong Dumb” de Blu

La plaza Bohaterów es la plaza principal del gueto. Aquí se seleccionaban a los judíos que iban a ser transportados al campo de concentración. En esta plaza se encuentra el monumento de las sillas, un homenaje de Roman Polanski para recordar a los judíos que tuvieron que irse de sus casas con sus pertenencias a cuestas. En la misma plaza está la Farmacia del Águila, la única farmacia del gueto durante la ocupación y lugar de refugio de muchos judíos.

Muy cerca de aquí se encuentra la fábrica de Oskar Schindler, conocida por la película de «La Lista de Schindler» (1993) de Steven Spielberg. Oskar Schindler, a través de su fábrica, acabó salvando la vida de cientos de personas. Nosotras no pudimos visitarla por falta de tiempo, pero seguro que merece la pena.

Prueba la gastronomía polaca

Una de las comidas que te recomendamos en Cracovia es comer un zapiekanki en la plaza Nowy. Es una especie es baguette, a modo de tostada gigante, en la que encima le echan distintos ingredientes. En la plaza de Nowy, en el barrio judío, hay una serie de puestos donde venden los zapiekanki y es el lugar donde tendrás que probarlos.

Por toda la ciudad, también encontrarás pequeños puestos, normalmente regentados por personas mayores, donde venden rosquillas de pan o obwarzanek. Es un buen snack para matar el hambre, además de ser muy barato, ya que suele costar 2 złoty.

También puedes probar un bar mleczny (o “bar de leche” de su traducción). Son comedores de la época del comunismo, que servían platos calientes baratos. Debe su nombre al hecho de que se utilizan productos lácteos y verduras en el menú, si bien hoy se sirven platos de la cocina polaca tradicional. Actualmente son los mejores sitios para probar la comida polaca a un precio baratísimo. Nosotros en Cracovia probamos el Pod Filarkami.

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Zapiekanki

 

ALREDEDORES DE CRACOVIA

En los alrededores de Cracovia, hay varias excursiones interesantes que puedes tener en cuenta a la hora de alargar unos días tu estancia en Cracovia.

Campo de concentración de Auschwitz​ 

Auschwitz​ fue el mayor campo de concentración y centro de exterminio del nazismo donde más de un millón de hombres, mujeres y niños perdieron la vida. Estuvo en funcionamiento cinco años: su apertura fue el 20 de mayo de 1940 y estuvo en funcionamiento hasta el 27 de enero de 1945, cuando fue liberado por el ejército soviético.

La gran mayoría de las personas que acabaron en este campo eran judías (el 90%, un millón), aunque también deben contarse entre sus prisioneros a polacos, gitanos, prisioneros de guerra, comunistas, disidentes del régimen, etc.

Los campos de concentración estaban administrados por las SS, bajo la supervisión de Heinrich Himmler. Auschwitz​ consta de dos grandes complejos: Auschwitz I fue el centro administrativo de todo el complejo y Auschwitz II (Birkenau) fue una ampliación que se construyó en 1941 como parte del plan de la Alemania nazi conocido como “solución final” en el que se pretendía aniquilar a la población judía.

Debemos advertirte que es probablemente una de las excursiones más duras que hay que hacer en Polonia. Para nosotras, aunque es una visita difícil, creemos que si has llegado a esta zona de Polonia, la visita a Auschwitz​ es necesaria, ya que es imprescindible, para entender el pasado y no repetirlo en el futuro.

Cracovia-alrededores-Auschwitz

Auschwitz II Birkenau

Está situado en Oświęcim, a 70 kilómetros al oeste de Cracovia. Hay varias formas de visitar Auschwitz​:

  • Llegar por tu cuenta, pero con visita guiada por el campo. La manera más fácil y barata de llegar por tu cuenta a Auschwitz es con autobús. Hay varias compañías que hacen el recorrido, que salen de la estación Dworzec MDA. Lajkonikbis, que te deja en el mismo recinto del campo, cuesta 15 złoty y puedes consultar sus horarios en este enlace. También sales minibuses desde la misma estación, que cuestan 11 złoty, pero te dejan a 10 minutos andando del campo de concentración. Puedes consultar sus horarios en este enlaceUna vez en Auschwitz hay guías oficiales que te explican la historia y te hacen un recorrido, que es totalmente recomendable, porque de esta forma puedes empaparte más de la historia. En la página web tienes los horarios de las distintas visitas guiadas en distintos idiomas y puedes reservarlo online, así te evitas colas y además, que se agoten las plazas en temporada alta. La entrada es gratuita, pero la visita guiada cuesta 75 złoty. Debes tener en cuenta que tienes que cuadrar el horario del autobús con la llegar a la hora en la que tengas la visita reservada: el recorrido en bus dura 1,5 horas, la visita guiada 3,5 horas y te recomendamos que te dejes un margen mínimo de 30-45 minutos entre el autobús y la visita ya que suele haber colas para entrar. Para nosotras es la opción más completa, ya que el transporte es barato y las explicaciones merecen la pena.
  • Llegar por tu cuenta y visitar el campo de concentración por tu cuenta. Durante el día, hay unos ciertos horarios que están reservados para que puedas ir por tu cuenta, sin tener que pagar una visita guiada. Esta opción es la más barata, ya que la entrada a Auschwitz es gratuita. Para llegar hasta aquí podrás usar el mismo transporte que te hemos explicado en la modalidad anterior.
  • Hacer la excursión con todo reservado. Hay empresas que se encargan de traerte y llevarte y no tendrás que ocuparte de nada más. Es la opción más cómoda, pero también la más cara.

La visita consta de dos partes. La primera es la visita a Auschwitz​, que está en el edificio principal de entrada. En esta parte de la visita puedes entrar a los diferentes bloques donde se pueden ver exposiciones que muestran las condiciones en las que vivían los prisioneros, además de diferentes objetos personales que se han conservado hasta ahora y un crematorio y cámara de gas.

La segunda parte es la visita a Auschwitz II (Birkenau). Para llegar aquí puedes montarte en los autobuses gratuitos que te llevan a esta parte del campo. Esta parte del campo, que es una extensión de 175 hectáreas, es la estampa más reconocida del campo y en ella podrás ver las antiguas vías de tren, algunos barracones originales, las letrinas y los restos de los hornos crematorios y las cámaras de gas, que los nazis trataron de destruir antes de su huida.

Ten en cuenta cuando visitéis Auschwitz​ es que el respeto va por delante. Hay lugar en el que sobran los selfies, posar en ciertos sitios o incluso, el empeño de querer fotografiar todos los objetos personales, puede resultar un poco morboso y de falta de respeto.

Minas de sal de Wieliczka

Las minas de sal de Wieliczka son una de las minas de sal activas más antiguas del mundo. Han sido explotadas sin interrupción desde el siglo XIII y a día de hoy siguen produciendo sal de mesa. Desde 1978 son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Tienen una profundidad de 327 metros y su longitud supera los 300 kilómetros.

Se puede visitar un tramo de unos 3 kilómetros donde se explica la historia y el funcionamiento de las minas. En el recorrido se verán estatuas de personajes históricos, así como capillas, donde todo está hecho de sal. La más impresionante es la capilla de la Santa Kinga.

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Capilla de la Santa Kinga

Para visitar las minas de sal tienes dos opciones:

  • Llegar por tu cuenta y hacer el recorrido con visita guiada. Para llegar a las minas de sal por tu cuenta desde Cracovia tendrás que ir en el tren 304 con dirección a Wieliczka Miasto, bajarte en la parada “Wieliczka Kopalnia Soli” y andar un par de minutos hasta la entrada. El recorrido dura unos 50 minutos en total. La entrada a las minas de sal solo se pueden visitar con guía turística y cuestan 93 złoty. La entrada la puedes reservar online o comprarla en la taquilla, aunque esto conlleva el riesgo de que puede que no haya sitio cuando llegues, así que te recomendamos llevarlo reservado.
  • Hacer la excursión con todo reservado. Hay empresas que se encargan de traerte y llevarte y no tendrás que ocuparte de nada más. Es la opción más cómoda, pero también la más cara.

 

Esperemos que este post te sirva para preparar tu visita por Cracovia y que disfrutes de una de las ciudades más bonitas de Polonia.

 

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