A tan solo 97 kilómetros del continente africano, Fuerteventura es la segunda isla de Canarias más extensa y, desde el punto de vista geológico, la isla más antigua del archipiélago.

Para nosotras Fuerteventura es una isla muy espaciosa, de colores ocres y amarillentos, arenosa, árida, solitaria y, a ratos, inhóspita. Tiene un aura distinta a su vecina Lanzarote. En este post te contamos todo lo que tienes que saber para organizar tu viaje y cuáles son los sitios imprescindibles de Fuerteventura.

 

UN POCO DE HISTORIA

El origen de los primeros pobladores ha estado siempre rodeado de muchas leyendas, aunque los estudios más recientes apuntan a la raíz bereber. A estos primeros pobladores de Fuerteventura se los denomina majos y su cultura todavía pervive en topónimos y palabras. En este tiempo, a la isla se la conocía como Herbania y se encontraba dividida en dos reinos separados por un muro: al norte de la isla se encontraba el reino Maxorata y al sur se extendía Jandía.

Los romanos ocuparon la isla y estos dos territorios pasaron a llamarse Planaria y Capraria. Durante este periodo, Fuerteventura sufrió una fuerte despoblación y por este motivo muchos pueblos de la península y de toda Europa decidieron probar suerte en este nuevo territorio.

Fuerteventura fue conquistada en 1402 por los los normandos Jean Bethencourt y Gadifer de la Salle, hasta que en 1405 la isla pasó a formar parte del Reino de Castilla. Los conquistadores se asentaron en el actual valle de Betancuria.

El sistema productivo tradicional, basado en la agricultura y la ganadería, ha producido históricamente una ocupación territorial volcada hacia el interior y de espaldas al mar. Pese a ello, la isla mantuvo una intensa actividad comercial a través de sus puertos naturales.

Durante los siguientes años, hubo continuos ataques de bárbaros y piratas, la mayoría en busca de alimentos y de provisiones para proseguir sus viajes. Más tarde llegaron los años de hambruna, con fuertes sequías y una escasez de alimentos, lo que provocó que gran parte de la población emigrara a Tenerife y Gran Canaria.

A lo largo del siglo XX se trató de convertir la isla en un lugar próspero en el que cultivar alimentos de todo tipo. En los años 70 comienza el mayor crecimiento económico que ha experimentado la isla, con una fuerte afluencia turística.

 

DÓNDE ALOJARTE

Teniendo en cuenta el tamaño de la isla, si quieres visitarla entera te recomendamos que te alojes tanto en el norte como en el sur para así poder disfrutarla mucho mejor.

  • En el norte de la isla, Corralejo es un buen enclave si buscas un lugar animado y bien comunicado. Eso sí, ten en cuenta que es el pueblo más turístico de la zona, con mucha oferta de alojamiento. Para nuestro gusto es demasiado turístico, pero si buscas algo más tranquilo, tanto Lajares, El Cotillo y La Oliva son buenas opciones.
  • En el sur de la isla, el problema es que la mayoría de opciones de alojamiento son grandes resorts o urbanizaciones turísticas, enfocadas al turismo de sol y playa. Costa Calma o Morro Jable son dos de estas opciones. Si buscas algo un poco más local, puedes buscar alojamiento en La Lajita o Tarajalejo.

 

IMPRESCINDIBLES DE LA ISLA

En este mapa de España, en el desplegable de Fuerteventura, encontrarás marcados todos los lugares que te recomendamos en este post.

Corralejo

Corralejo es un antiguo pueblo de pescadores y ahora es uno de los pueblos más turísticos del norte de Fuerteventura. Resorts, apartamentos, restaurantes, bares y muchas tiendas es lo que encontrarás en este pueblo costero.

Su puerto es el punto de partida para ir a la vecina isla de Lobos y es el punto de enlace con la isla de Lanzarote, cuyo trayecto dura 30 minutos. Si vas a ir en ferry a Lanzarote, te recomendamos la línea de ferries romero, que es la más barata ya que es sólo ferry de pasajeros y no de coches.

Lo más bonito de este pueblo son las Dunas de Corralejo, que están declaradas Parque Natural y que son uno de los puntos turísticos más importantes de Fuerteventura. Estas dunas tienen un origen orgánico ya que provienen de la disgregación y pulverización de conchas de moluscos y de otros organismos marinos con esqueleto externo. Puedes recorrer la carretera que va paralela a las dunas y pararte en la gran duna para darte un paseo por la arena, con el mar de fondo.

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Dunas de Corralejo

Isla de Lobos

A tan solo 2 kilómetros de Corralejo, se encuentra la pequeña isla de Lobos. Esta isla debe su nombre a la gran cantidad de focas monje que había en el siglo XV, aunque en la actualidad ya no hay focas. La isla de Lobos tiene una superficie de 5 km². Es un territorio protegido porque posee una gran riqueza natural. Sus fondos marinos están declarados reserva submarina.

Nosotras no pudimos ir durante nuestro viaje por Fuerteventura, ya que tuvimos unos días de mucho viento y tuvimos que descartarlo, pero nos quedamos con las ganas de hacer la excursión en una futura visita a la isla.

El Cotillo

Otro de los pueblos imprescindibles de Fuerteventura es El Cotillo. Se trata de un pueblo pescador, con mucho encanto, pintado de blanco y azul y con una gran variedad de oferta turística. El centro con sus callejuelas con grafitis, el pequeño puerto y la playa es lo más pintoresco.

Si tienes que comer en El Cotillo, te recomendamos el restaurante La Vaca Azul, donde se come pescado fresco de muy buena calidad.

Al norte del pueblo se encuentran un conjunto de playas que no te puedes perder si quieres darte un baño en Fuerteventura. La más conocida es la playa de La Concha, que tiene una arena fina de color blanco y un mar azul de aguas calmadas, que nada tiene que envidiar al Caribe. Si sigues andando hacia el norte, también encontrarás otras calas pequeñas, más solitarias, pero que también son muy bonitas.

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Calles de El Cotillo

Playa del Mejillón o Playa Palomitas

Entre Corralejo y El Cotillo, hay una carretera que bordea la costa norte y que está plagada de rincones preciosos. La carretera no está asfaltada, por lo que el camino es lento, pero perfecto para ir disfrutando de los paisajes. Uno de los puntos más conocidos es Playa del Mejillón o Playa Palomitas, popular gracias (o a pesar de) Instagram.

Los rodolitos son estructuras calcáreas de algas rojas coralinas que son arrastradas por el mar a la costa. Son plantas acuáticas que tienen un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad marina ya que sirven de alimento y refugio de los peces. Cuando mueren, llegan a las playas en forma de piedrecitas de color blanco, con un parecido similar a las palomitas de maíz, de ahí que se haya popularizado el nombre de playa Palomitas en Instagram. No está de más recordar que estos rodolitos no te los puedes llevar a casa, ya que son una parte muy importante del ecosistema.

El faro del Tostón es otro de los puntos de esta carretera, que data de 1897 y que actualmente es el museo de la pesca tradicional.

Te aconsejamos que te pares donde te apetezca a lo largo de esta carretera, ya que hay rincones muy bonitos. Nosotras cuando recorrimos este tramo de la isla hacía mucho viento y no pudimos hacer muchas paradas, pero lo disfrutamos desde el interior del coche.

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Vista del faro del Tostón a lo largo de la carretera

Lajares

Es, curiosamente, un pueblo surfero sin mar. Si, has leído bien. Es un pueblo del interior de Fuerteventura, situado entre Corralejo y El Cotillo y que se ha popularizado entre los surferos como alternativa para alojarse y huir del turismo de los otros pueblos.

El pueblo es pequeño, difícil de pasear, ya que las aceras brillan por su ausencia, pero que tiene buen ambiente, con muchas tiendas de surf y de decoración. Te recomendamos visitar el atelier de Greta Chicheri, una artista gallega que tiene unos cuadros preciosos. Si buscas restaurantes en Lajares te recomendamos La Boqueria, un restaurante de carta variada donde comimos una hamburguesa riquísima, o La Bodega, una gastrotaberna donde puedes pedir cervezas artesanales o vinos acompañados de una gran variedad de platos de picar.

Montaña de Tindaya

Tindaya es el monumento natural más emblemático de la isla de Fuerteventura y es visible prácticamente desde cualquier punto del norte de la isla. Esta solitaria montaña, de 400 metros de altura, sobresale en el paisaje árido y llano de Fuerteventura.

La montaña de Tindaya se considera montaña sagrada de los majos de Fuerteventura y es escenario de varias leyendas alrededor de ella. En su cima se conservan grabados podomorfos, realizados por los aborígenes, probablemente con significados religiosos. Los podomorfos son siluetas de pie con contorno rectangular impresas en las rocas y relieves. En Tindaya se han encontrado más de 200 de estos grabados. Actualmente no se puede subir a la montaña de Tindaya, ya que se quiere hacer que la visita a la montaña sea lo más sostenible para así mantener intacta su riqueza, pero se puede solicitar un permiso para acceder con guía autorizado (Cabildo de Fuerteventura +34 928 862 300).

Si quieres ver una de las mejores vistas de esta imponente montaña puedes acercarte al mirador de Vallebrón, desde el cual tendrás una panorámica de la zona que te dejará boquiabierta.

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La montaña de Tindaya desde el mirador de Vallebrón

Cuevas de Ajuy

Las Cuevas de Ajuy fueron declaradas Monumento Natural en 1994 y destacan por su interés geológico y paleontológico. Aquí se pueden observar los materiales más antiguos del archipiélago canario, así como fósiles marinos, dunas consolidadas y sedimentos oceánicos. Es de los pocos lugares en lo que se puede ver la corteza oceánica tal y como se formó hace unos 70 millones de años, convirtiéndose en una zona de gran interés científico. Además, en este entorno se ha llevado a cabo la extracción, explotación y exportación de la cal hacia otras islas desde el Puerto de la Peña. Muestra de ello son los hornos de cal que hay en la zona.

En esta zona te encontrarás ardillas que vienen a pedir comida a los turistas, pero no lo hagas, ya que se trata de una especie invasora en la isla y hay carteles que te piden por favor que no las alimentes.

El pueblo de Ajuy es un pueblo muy pintoresco, con muy poquitas casas y alrededor de una playa de arena negra (algo poco habitual en Fuerteventura). Si puedes planifica tu visita de tal manera que puedas comer aquí, ya que hay varios restaurantes con pescado fresco y productos de la zona.

Betancuria

Betancuria fue fundada en el año 1404 y se convirtió en capital de Fuerteventura. En 1563 las hordas berberiscas arrasaron prácticamente la localidad y en el siglo XVII se realizó la reconstrucción de Betancuria.

Es un pueblo coqueto, muy pequeño y muy bien cuidado, donde destaca la iglesia catedral de Santa María de Betancuria. También tienes que ver la Ermita de San Diego y el convento, en cuyo lateral aún se pueden observar los cimientos del que fuera el primer convento franciscano de las Islas Canarias. Estos dos lugares están a las afueras del pueblo (no más de 10 minutos andando), pero el paseo hasta éstos es muy bonito, ya que vas por el margen de un antiguo río, rodeado de vegetación.

Una recomendación que nos gustaría hacerte: planifica tu ruta para no comer aquí ya que hay muy pocos restaurantes y, la verdad, que nosotras comimos en el más recomendado y dejó un poco que desear.

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Betancuria

Mirador del Risco de Peñas, Mirador de Guise y Ayose y Mirador del Morro Velosa

A lo largo de la carretera que une Pájara con Betancuria, hay una serie de miradores con unas vistas de la zona muy bonitas, que no te puedes perder.

Desde el mirador del Risco de Peñas se tienen unas vistas del Barranco de las Peñitas y el pueblo de Vega de Rio Palmas, la región más verde de Fuerteventura. Además, probablemente tengas la suerte de ver planear sobre el mirador unos cuervos, que hacen que la vista sea más bonita. 

El mirador de Guise y Ayose es el mirador más reciente de Fuerteventura. Desde aquí se tienen unas vistas tanto del norte de Fuerteventura como del valle de Betancuria. En este mirador también te encontrarás dos impresionantes estatuas de bronce que representan a los Antiguos Reyes de Fuerteventura antes de la conquista en 1402, Guise y Ayose, quienes gobernaban los dos reinos en los que se dividía la isla: Maxorata y Jandía. Las estaturas miden casi 4 metros de altura.

El mirador de Morro Velosa está situado a casi 700 metros sobre el nivel del mar y ofrece vistas panorámicas del centro de la isla y del pueblo de Antigua. Este mirador fue diseñado por el artista lanzaroteño César Manrique y, desde sus instalaciones, se puede contemplar una amplia panorámica del paisaje de llanuras y volcanes que conforman el norte y centro de Fuerteventura.

Puertito de los Molinos

Si alguna vez desaparecemos, es uno de los pueblos donde podéis venir a buscarnosEste pueblito diminuto es un conjunto de casas a los pies de una playa de arena negra. Es un lugar de total desconexión, donde no hay cobertura, pero una buena opción para pasar un día relajado de playa y acabar viendo el atardecer desde aquí.

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Casas de Puertito de los Molinos

Playa de Cofete

Situada en uno de los rincones más aislados de Fuerteventura, es uno de los enclaves más impresionantes y otro de los imprescindibles de Fuerteventura. El acceso a esta zona solo es posible a través de una pista sin asfaltar, pero que no tiene mucha dificultad ya que se conduce despacio. Al final de la carretera llegarás a la playa, que se encuentra rodeada de un paisaje espectacular entre algunas de las grandes montañas de Jandía.

Debido a su orientación, en la playa de Cofete suele haber un fuerte oleaje, por lo que es recomendable tomar precauciones a la hora de darte un baño aquí. Puedes darte un paseo por esta playa, cuya única distracción será el sonido del oleaje.

Te recomendamos comer en el único restaurante de la zona: Restaurante Cofete Pepe El Faro. Probamos el plato de cabrito que estaba riquísimo.

No te vayas de la zona sin pararte en el Mirador de Cofete y ver la increíble panorámica de la zona.

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Playa de Cofete

Punta Jandía

El punto más al sur que puedes visitar en Fuerteventura es Jandía. Es el parque natural más extenso de la isla, pero también el menos conocido. Los paisajes que verás a lo largo de la carretera que llega a la punta final de Fuerteventura son simplemente espectaculares; además aquí crece el cardón de Jandía, una especie endémica y símbolo de Fuerteventura. La carretera acaba en el Faro Punta de Jandía, el extremo más meridional de la isla.

El pueblo de Puerto de la Cruz, un pequeño poblado de tradición pesquera que mantiene la estructura tradicional de las zonas pesqueras de la isla. Un conjunto de caravanas fijadas al suelo te darán la bienvenida al pueblo, proporcionando un paisaje que bien podría parecerse a una escena futurista decadente, a lo Mad Max. En este pueblo se puede degustar el mejor caldo de pescado de Fuerteventura, así que tenlo en cuenta por si tienes que comer por la zona.

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Puerto de la Cruz

Playa de Sotavento

En el sur de Fuerteventura hay una serie de playas que, aunque son turísticas, debido a su larga extensión no te darán la sensación de estar en un lugar masificado por el turismo.

La playa de Sotavento es la playa más conocida de la zona y es una de esas playas en las que la vista no alcanza su final. Es perfecta para encontrar tu rincón y, a pesar de la gente, sentirte aislado ya que no es nada agobiante. Es una playa donde se practica el nudismo. Es también perfecta para pasear y, sobre todo, para practicar kitesurf, el deporte estrella de Fuerteventura. Para ver la panorámica de la playa puedes asomarte al mirador del Salmo.

En esta zona también puedes disfrutar de playa Esmeralda, que se encuentra al norte de la playa de Sotavento. Se trata de una lengua de arena que se queda en medio de la laguna y el mar, por lo que es una playa perfecta para darte un paseo al atardecer.

Puerto Rosario

Puerto Rosario es la capital de Fuerteventura y concentra casi la tercera parte de la población de la isla. Nosotras no lo consideramos un imprescindible en Fuerteventura pero es posible que tengas que hacer una parada técnica en la capital; en nuestro caso fue para comer antes de coger un avión. Si es tu caso, nosotras comimos en el restaurante La Jaira de Demian y todo estaba delicioso.

 

Esperamos que este post te sirva para preparar tu ruta por Fuerteventura y que disfrutes de la isla tanto como lo hemos hecho nosotras.

 

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