Viajar es salir de tu zona de confort, es descubrir mundo, es saltarse rutinas, conocer gente de otros lugares, cercanos o lejanos, que no habrías conocido si no te mueves. Es aprender otros idiomas y darse cuenta a veces que las miradas y las sonrisas son la única forma de comunicación. Es irse lejos para volver y valorar “lo de casa”. Es superar obstáculos que te hacen más fuerte.

Viajamos para conocer mundo, para borrar fronteras, para conocer culturas diferentes a la nuestra. Viajamos para crecer. Viajamos porque nos hace felices.

Templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari en Luxor, Egipto

No queremos que nada nos impida seguir viajando. Por circunstancias de la vida, ya sea porque tus vacaciones no cuadren con tus amigos, familiares o pareja, o por decisión propia, puedes decidir en un momento de tu vida que quieres viajar sola. Probablemente si has llegado a este post es porque te lo estás planteando y hay algo que te lo impide. Nosotras hemos viajado solas y queremos darte algunos consejos que esperamos te resulten de utilidad y te animen a abrir las alas y aventurarte en esto de viajar sola.

 

1. CONOCE EL DESTINO AL QUE VIAJAS

Naturalmente no es lo mismo plantearse un viaje sola a algún destino de Europa que a países árabes, a Asia o Latinoamérica. No hace falta que os digamos qué países son más fáciles. Lo único que tienen en común es la sociedad en la que vivimos: una sociedad patriarcal o, para ser más precisas, heteropatriarcal. Por si no tienes muy claro el significado de estos términos aquí te explicamos muy brevemente a qué nos referimos.

El patriarcado es una forma de sociedad en la que el hombre o lo masculino, tiene la supremacía por el simple hecho de serlo. Así, la mujer o lo femenino queda relegado a un segundo plano. Los roles de poder y dominación del hombre y de servicio y sumisión de la mujer se sostienen gracias al soporte de toda la sociedad, desde el Estado a las costumbres o creencias.

El heteropatriarcado es una modalidad descendiente del modelo patriarcal, donde además la supremacía se centra en la heterosexualidad o la heteronormatividad, excluyendo otro tipo de relaciones afectivo-sexuales o sexo-genéricas.

Estamos luchando por cambiar estos modelos que han dominado las relaciones humanas desde los albores de la historia. Solo hay que ver la fuerza de los movimientos feministas en la actualidad. Si viajas sola, te vas a encontrar con algunas dificultades, prejuicios o actitudes que te pueden hacer creer que el mundo no es lugar para viajeras en solitario. Pero creemos, y muchas viajeras lo demuestran día a día, que cualquier destino del mundo en factible para viajar sola, por mucho que la sociedad se empeñe en decir lo contrario. Eso sí, es muy importante que conozcas el destino al que vas porque en ocasiones las diferencias culturales son bastante grandes.

 

2. ASUME QUE TE VAN A OBSERVAR

Es muy importante ser consciente que, dependiendo del destino, nuestra apariencia física y nuestra forma de vestir son diferentes. No son ellos los que son diferentes, sino que eres tú la que estás en un país de visita y puede que haya lugares en los que no están acostumbrados a ver a una mujer sola paseando. Aunque parezca una obviedad lo que estamos diciendo, cuanto antes te des cuenta que eres tú la que llamas la atención, más cómoda te sentirás en el país.

En algunos países, como India no vas a pasar desapercibida. La primera vez que viajamos a India nos costó un par de días darnos cuenta de que allá donde fuéramos íbamos a ser observadas. Además, en el caso de India, te mirarán sin ningún tipo de disimulo, así que es mejor ir sabiendo lo que te vas a encontrar. Una vez que sabes esto, si notas que te miran mucho, lo mejor que puedes hacer es sonreír. Seguro que te devuelven la sonrisa. 

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Todo el mundo quiere una foto contigo en India

 

3. LA VESTIMENTA, A VECES, ES IMPORTANTE

En la mayoría de los países no existe ninguna prohibición con respecto a la forma de vestir pero nosotras creemos que en algunos sitios puedes ahorrarte alguna que otra situación incómoda vistiendo de determinada manera.

Cuando hemos viajado solas por países árabes, en general, evitamos pantalones o faldas cortas, camisetas de tirantes, escotes pronunciados y ropa ceñida. Preferimos optar por pantalones finos y holgados que llegan hasta la rodilla y que, por otra parte, nos resultan más cómodos y frescos, ya que algunos países son bastante calurosos. De parte de arriba preferimos llevar camisetas anchas y que lleven los hombros tapados. Además así evitamos quemarnos si el sol pega.

En Asia hemos usado pantalones cortos y camisetas de tirantes, aunque en algunos países como India preferimos vestir como hemos dicho anteriormente por comodidad personal.

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Hampi, en el sur de India

Probablemente si vas a visitar alguna mezquita, alguna iglesia católica o algún templo budista, será necesario que te tapes si consideran que tu vestimenta no se adecua al lugar que vas a visitar. Por eso, nosotras solemos llevar siempre en la mochila un pañuelo que suele ser muy práctico en estos casos. Además el pañuelo puede ser también útil si quieres taparte en alguna otra situación en la que, aunque no sea obligatorio, quizás te haga sentir más cómoda.

Mezquita de alabastro en El Cairo

Si vas a las zonas de playa en países árabes o vas a usar las instalaciones de tu hotel o piscina, puedes usar bañador o bikini. Sin embargo, si vas a estar por zonas menos turísticas donde los lugareños no están acostumbrados a los turistas y a sus vestimentas de baño, es recomendable quizás bañarse con algo de ropa (una camiseta por ejemplo). En Asia puedes usar bañador o bikini sin problemas.

 

4. A PALABRAS NECIAS, OÍDOS SORDOS

Asumámoslo: en el mundo hay más gente buena que mala. Pero es posible que te cruces con algún idiota por el camino. En el caso de que alguien te diga alguna obscenidad que entiendas (o no), lo mejor es la ignorancia. Ya conoces el dicho: “A palabras necias, oídos sordos”.

Esto, desgraciadamente, no solo te puede pasar de viaje, ya que vivimos en un mundo heteropatriarcal en el que algunos hombres se sienten con derecho a acosarnos verbalmente. Estas (desagradables) experiencias son, por tanto, algo a lo que como mujeres estamos expuestas. Por eso, nuestro consejo es que ignores los comentarios que te puedan hacer y sigas a lo tuyo.

En Marruecos un chico quiso “acompañarnos” a visitar una mezquita sin que se lo pidiéramos. Nosotras sabíamos que después de llevarnos a la mezquita, nos pediría dinero así que cambiamos de camino. Se enfadó y nos insultó en español. Nosotras le ignoramos y seguimos nuestro camino.

Si en algún momento sientes que alguien te está incomodando más de la cuenta, también puedes decirle alto y claro que te deje en paz o incluso pedir ayuda a las personas que se encuentran a tu alrededor.

 

5. EVITA DAR REDES SOCIALES PERSONALES

En varias ocasiones, tras alguna charla con locales, nos han pedido el Facebook, Instagram o Whatsapp. Creemos simplemente que es para “fardar” con sus conocidos en las redes y quizás postear una foto inocente que te has hecho con esa persona. Sin embargo, para evitar malentendidos, nosotras no damos redes sociales personales, por experiencias pasadas.

En India, por ejemplo, en un viaje en tren le di mi número a un chico de Delhi, ya que tuvimos una extensa conversación y en breve me dirigía a Delhi. Lo que sabía es que me iba a enviar 50 mensajes y fotos al día. Cuando le bloqueé el número de teléfono, me habló desde otro, hasta que desistió. A partir de entonces, si necesito el movil de alguna persona que conozco durante un viaje, prefiero apuntarme yo su móvil y no dar el mío.

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Selfies en Myanmar

 

6. ¿CASADA? ¡SI!

En muchos sitios van a querer charlar contigo. Una conversación con gente local es siempre una de las experiencias más agradables que puedes tener viajando. Un consejo que puede resultar útil en algunos casos es decir que estás casada y tienes marido (no novio) e incluso puedes llevar un anillo. En algunos países musulmanes parece que respetan el hecho de estar casada, mientras que si dices que tienes novio pueden ser insistentes y así evitas situaciones que puedan ser incómodas.

Tomando un té con los guardas de las tumbas en Luxor

 

7. LA GENTE ES MÁS BUENA QUE MALA

En el mundo hay mucha más gente buena que mala y es algo en lo que siempre insistimos. Pero entonces, ¿por qué la gente tiene tanto miedo a viajar a según que países? Pues sinceramente creemos que es porque lo malo hace mucho más ruido que lo bueno. En todos nuestros viajes, y seguramente muchas de vosotras también, siempre nos hemos cruzado con más gente buena y amable que con gente mala. El problema es que a veces una experiencia negativa nubla toda experiencia positiva.

Creemos que lo mejor es ir con la mente abierta, pero siempre con sensantez, la misma que tendrías en cualquier lugar, incluso ciudad de origen. Viajando hemos tenido muchísimas más experiencias positivas que negativas. Desde comer el mejor tajín marroquí con un par de chicos locales, compartir té y charla con los guardines de las tumbas en Luxor, charla con mucha gente por la calle que al verte sola tiene curiosidad por preguntarte de donde era, entrar en casa de algunos locales porque simplemente quieren enseñarte su hogar, jugar con los niños y niñas disfrutar con sus sonrisas. Lo dicho, hay mucha más gente buena que mala en el mundo.

Charlas en los trenes en India

Y tú, ¿has viajado sola? Si lo has hecho, cuéntanos en los comentarios qué te parecen estos consejos. Si por el contrario, todavía no lo has hecho y tienes alguna duda, puedes escribirnos y estaremos encantadas de ayudarte para que te lances a dar el paso de viajar sola.

 

 

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